¿Cuáles son los mejores montes del Pirineo para senderismo?

¿Cuáles son los mejores montes del Pirineo para senderismo?
3 enero 2026 0 Comentarios Iñigo Ortellado

Si buscas montañas que te dejen sin aliento, no solo por la altura, sino por la belleza que te rodea, los Pirineos son tu destino. No son solo una frontera entre España y Francia: son un mundo entero de cumbres, valles profundos y caminos que han sido recorridos por pastores, peregrinos y montañeros durante siglos. Pero entre tantas cimas, ¿cuáles son realmente las mejores para caminar? No se trata de la más alta, sino de la que te deja con ganas de volver.

El Aneto: la reina de los Pirineos

Con 3.404 metros de altura, el Aneto es la cumbre más alta de los Pirineos. Está en el Parque Nacional de Ordesa, en Huesca, y es el sueño de muchos senderistas. Pero no es un paseo por el parque. Subir al Aneto requiere equipamiento técnico: casco, crampones, piolet y experiencia en nieve y hielo. La ruta clásica empieza en la Estación de Esquí de Benasque, pasa por el Refugio de Aneto y luego se adentra en el glaciar del Aneto. Es una jornada de 10 a 12 horas, pero la vista desde la cima -el valle de Benasque abajo, las cumbres vecinas como la Posets y la Maladeta- es inolvidable. Si eres principiante, no intentes subir solo. Contrata a un guía certificado. Es la única forma de hacerlo seguro.

El Pico de Posets: la cumbre más impresionante

Con 3.375 metros, el Pico de Posets es la segunda cima más alta de los Pirineos. Aunque no es tan alta como el Aneto, muchos lo consideran más espectacular. Su forma piramidal se alza como una aguja sobre el valle de Añisclo. La ruta más popular empieza en el Refugio de Estanés, en el lado español. El camino sube por un valle de rocas y pastos, cruza el collado de Posets y luego se enfrenta a una breve escalada de grado II. No necesitas hielo, pero sí buen equilibrio y pies seguros. La recompensa: una panorámica que abarca desde el Macizo de la Maladeta hasta los picos de la Sierra de Guara. Es una ruta menos concurrida que el Aneto, lo que la hace más tranquila, más pura.

La Néouvielle: el corazón salvaje de los Pirineos franceses

Si buscas un lugar donde el silencio pesa más que el viento, la Néouvielle es tu elección. Está en el Parque Nacional de Néouvielle, en los Altos Pirineos franceses. No es una cumbre única, sino un conjunto de lagos glaciares y picos de granito que parecen salidos de un cuento. El lago de Brousset, con su agua de un azul que no existe en ningún otro lugar, es el corazón de este lugar. La ruta más famosa es la que va desde el Refugio de Néouvielle hasta el Pic de Néouvielle (3.091 m), pasando por los lagos de Estanguet y de la Tède. Caminas entre turquesa y gris, con vacas pastando en las laderas y águilas planeando encima. No hay cables, ni telesillas, ni tiendas de recuerdos. Solo naturaleza en estado puro. Es una de las rutas más bellas de Europa, y casi nadie la conoce fuera de Francia.

Lagos glaciares turquesa en Néouvielle con vacas pastando y águilas volando sobre picos de granito.

El Monte Perdido: el gigante que desafía el tiempo

El Monte Perdido, con sus 3.355 metros, es el tercer pico más alto de los Pirineos. Pero lo que lo hace único no es su altura, sino su forma. Es una montaña de tres cumbres que se alzan como los dientes de un gigante. Está en el Parque Nacional de Ordesa, y su nombre viene de la leyenda: los cazadores del siglo XVIII lo perdieron de vista entre las nubes y creyeron que se había esfumado. La ruta clásica empieza en Torla, sube por el Circo de Soaso y luego cruza el Pas de la Casa. Aquí es donde la caminata se convierte en escalada: un tramo de 20 metros con cadenas fijas, sin dificultad técnica, pero con caídas de cientos de metros. No es para todos, pero si lo haces, verás el valle de Añisclo como un mapa de papel. Y si llegas al atardecer, el sol pinta las paredes de roca de rojo y dorado. Es un momento que te cambia.

El Pic du Vignemale: el puente entre España y Francia

El Pic du Vignemale (3.298 m) es la cumbre más alta de los Pirineos franceses y marca la frontera con España. Es una montaña que ha sido escalada por los primeros alpinistas del siglo XIX, y aún hoy conserva su aire de aventura. La ruta más accesible empieza en el Refugio de Vignemale, en el lado francés. Subes por el valle de Gavarnie, uno de los más impresionantes de Europa, con sus cascadas y acantilados. Luego, el camino se vuelve más escarpado, con pasos expuestos y algunos tramos de roca suelta. La cima ofrece una vista única: por un lado, los Pirineos españoles; por el otro, las cumbres del Oeste francés. Es una ruta que requiere preparación, pero no necesitas equipamiento técnico si vas en verano. La mejor época es julio y agosto, cuando la nieve ha bajado y el aire está limpio.

Los picos de Europa: más allá de las cumbres

No todo en los Pirineos son cimas. A veces, lo más memorable no es llegar arriba, sino caminar por los senderos que llevan hasta allí. El GR-11, el sendero de gran recorrido que atraviesa los Pirineos españoles de este a oeste, pasa por todas estas montañas. Caminar 800 kilómetros en 40 días puede parecer locura, pero muchos lo hacen en tramos. El tramo entre Benasque y Torla es uno de los más bonitos: ríos de agua helada, bosques de abetos, y refugios donde te sirven una sopa caliente con pan casero. O el camino de la Vía de la Plata en los Pirineos, que va desde la Cueva de Lourdes hasta el Refugio de Estanés, con sus piedras milenarias y sus cruces de peregrinos. Estos caminos no son rutas turísticas: son historias caminadas.

Monte Perdido con sus tres cumbres en silueta al atardecer, el paso con cadenas y el valle de Añisclo abajo.

¿Cuándo ir y qué llevar?

La mejor temporada para caminar por los Pirineos es entre mediados de junio y finales de septiembre. Antes, la nieve cubre los pasos; después, el frío vuelve y los refugios cierran. En julio y agosto, el clima es estable, pero las cumbres pueden estar llenas de gente. Si quieres soledad, ve en junio o septiembre. Lleva siempre: botas de montaña con suela rígida, ropa capa (no algodón), chubasquero, gorro, guantes, protector solar, suficiente agua (al menos 2 litros), comida energética, mapa impreso y un cargador portátil. El móvil no siempre funciona. Nunca confíes solo en la app.

Qué evitar

No subas solo a cumbres técnicas sin experiencia. No ignores las previsiones meteorológicas: en los Pirineos, el tiempo cambia en 20 minutos. No dejes basura, ni siquiera una cáscara de manzana. No te apartes del sendero: las plantas alpinas tardan décadas en crecer. No subas con zapatillas de deporte. No confíes en los refugios para comer sin reservar. Y nunca, nunca, te creas más fuerte de lo que eres. Las montañas no te juzgan, pero te dejan atrás si te equivocas.

¿Qué te espera en la cima?

En la cima no hay banderas, ni carteles, ni cámaras de seguridad. Solo el viento, el silencio y la sensación de estar en el borde del mundo. Los Pirineos no te dan récords. Te dan paz. Te enseñan que la altura no se mide en metros, sino en respiraciones. Que el esfuerzo no se mide en kilómetros, sino en cuánto te has dejado atrás. Y que lo más valioso no es llegar, sino el camino que te cambió.

¿Cuál es la mejor ruta para principiantes en los Pirineos?

La mejor ruta para principiantes es el Circuito de los Lagos de Ordesa, en el Parque Nacional de Ordesa. Es una caminata de 6 a 7 kilómetros, con poco desnivel y sin necesidad de equipamiento técnico. Puedes hacerla en 3-4 horas, y verás cascadas, lagos de montaña y vacas pastando. Es segura, bonita y accesible desde Torla. No es una cima, pero te da el alma de los Pirineos sin exigirte nada.

¿Se puede hacer senderismo en los Pirineos en invierno?

Sí, pero solo con experiencia en nieve y hielo. Las rutas de alta montaña están cubiertas de nieve y hielo durante meses. Si quieres caminar en invierno, opta por senderos bajos como el de Bujaruelo o el de Aínsa, que se mantienen libres de nieve en muchos tramos. Usa crampones, piolet y ropa técnica. Nunca vayas sin equipo ni sin saber leer un mapa. El invierno en los Pirineos no perdona errores.

¿Necesito permiso para subir al Aneto o al Monte Perdido?

No necesitas permiso para subir a ninguna cumbre de los Pirineos españoles. Pero sí necesitas reservar plaza en los refugios, especialmente en verano. El Refugio de Aneto y el de Monte Perdido se llenan con semanas de antelación. Si vas sin reserva, tendrás que dormir al aire libre, y eso no es recomendable en cumbres altas. En Francia, algunos refugios también requieren reserva. No lo dejes para el último momento.

¿Cuál es la diferencia entre el GR-11 y el HRP?

El GR-11 es el sendero que cruza los Pirineos españoles, desde el Mediterráneo hasta el Atlántico. Es más accesible, con refugios y pueblos cerca. El HRP (Haute Randonnée Pyrénéenne) es una ruta más exigente, que sigue la cresta principal, cruzando la frontera entre España y Francia. Es más salvaje, sin refugios constantes, y requiere más experiencia. El GR-11 es para caminantes; el HRP es para aventureros.

¿Qué refugios recomiendas en los Pirineos?

Los mejores refugios son: Refugio de Aneto (para el Aneto), Refugio de Estanés (para el Pico de Posets), Refugio de Vignemale (para el Pic du Vignemale) y Refugio de Néouvielle (para los lagos de Néouvielle). Todos tienen cama, comida caliente y ducha. Resérvalos con semanas de antelación. Si no hay plaza, lleva saco de dormir y tienda. Algunos refugios aceptan tarjeta, pero otros solo efectivo. Lleva euros.