¿Cuándo es la temporada alta en los Pirineos? Guía práctica para senderistas
Si estás pensando en hacer senderismo por los Pirineos, saber cuándo es la temporada alta puede marcar la diferencia entre una experiencia increíble y una aventura frustrante. No se trata solo de evitar multitudes, sino de elegir el momento perfecto para caminar por valles verdes, cruzar pasos de montaña con vistas de ensueño y dormir bajo estrellas sin congelarte ni ahogarte en calor.
¿Qué significa temporada alta en los Pirineos?
La temporada alta en los Pirineos no es una sola fecha, sino un rango de tiempo donde las condiciones climáticas, el acceso a rutas y la oferta de servicios alcanzan su punto óptimo. En general, va desde mediados de junio hasta finales de septiembre. Es cuando los refugios abren, los albergues funcionan con personal completo, y las rutas más populares -como el GR10 o el camino de la Vía Láctea- están libres de nieve y seguras para caminar.
Antes de junio, muchas pasarelas aún están cubiertas de hielo. Después de octubre, las temperaturas caen rápido, los días se acortan y algunos refugios cierran. Si intentas caminar en mayo o principios de octubre, podrías encontrarte con tramos bloqueados, sin agua en las fuentes o sin nadie que te venda un bocadillo en un pueblo.
Los mejores meses para senderismo: junio, julio y agosto
Junio es cuando la nieve empieza a retirarse de los pasos más altos, como el Portalet o el Pico de Aneto. Los prados se vuelven verdes, las flores silvestres florecen y los ríos están llenos, pero no aún peligrosos. Es un mes ideal para quienes buscan menos gente y aún quieren condiciones estables.
Julio y agosto son los meses más concurridos. Las temperaturas suben, especialmente en las zonas bajas, y las rutas como el Circo de Gavarnie o el Refugio de Estós se llenan de familias, mochileros y fotógrafos. Pero también es cuando más servicios hay: guías disponibles, tiendas de campaña alquiladas, y hasta cerveza fría en los refugios. Si no te importa compartir el camino, estos meses ofrecen la mayor seguridad y comodidad.
Septiembre: la temporada baja que parece alta
Septiembre es, para muchos, el mejor mes de todos. El calor de verano se suaviza, las multitudes se dispersan y los colores del otoño empiezan a pintar las laderas. Las rutas están limpias, los refugios aún abiertos y el aire es más fresco. Especialmente en las zonas del Pirineo aragonés y catalán, los senderistas experimentados eligen este mes para hacer rutas largas sin el estrés de la temporada alta.
Un dato clave: en septiembre, los albergues públicos aún funcionan, pero los privados empiezan a cerrar. Si planeas dormir en un refugio, reserva con al menos dos semanas de antelación. Algunos cierran el 15 de septiembre, otros hasta el 30. No asumas que todos están abiertos.
¿Y el invierno? ¿Y la primavera?
De noviembre a abril, gran parte del Pirineo está cubierto de nieve. Las rutas de alta montaña están cerradas, y solo los esquiadores o los montañeros con equipo técnico pueden moverse. No es senderismo, es escalada con crampones.
En primavera, entre abril y mayo, hay una ventana interesante, pero peligrosa. Las nieves se derriten y los ríos se desbordan. Muchos puentes de madera se llevan el agua. Los senderos se vuelven lodosos y resbaladizos. Aunque hay menos gente, el riesgo de accidentes sube. Solo recomendable para quienes tienen experiencia en terrenos húmedos y saben leer mapas topográficos.
Factores que cambian la temporada alta
No todos los Pirineos son iguales. El clima varía mucho de este a oeste.
- En el Pirineo occidental (Navarra, Aragón), las temperaturas suben antes y la nieve se derrite en mayo. Aquí, junio es ya temporada alta.
- En el Pirineo central (Huesca, Lleida), la nieve puede persistir hasta finales de junio en los pasos más altos, como el Port de la Bonaigua.
- En el Pirineo oriental (Cataluña, Francia), los inviernos son más húmedos y las rutas en altura tardan más en abrir. Septiembre aquí es más estable que julio.
Además, el cambio climático está acortando la ventana segura. En los últimos 10 años, los veranos han sido más secos y calurosos. En 2022, el glaciar de la Maladeta perdió el 15% de su masa en un solo verano. Las rutas que antes eran seguras en julio ahora requieren desvío por terrenos más bajos.
Qué llevar en cada mes
Lo que necesitas no es solo ropa, sino estrategia.
- Junio: Chaqueta cortavientos, botas con buen agarre, 2 litros de agua. Puedes encontrar nieve residual en sombra.
- Julio-agosto: Protector solar, gorra, repelente de mosquitos. Los mosquitos en los valles son un problema real.
- Septiembre: Chaqueta térmica ligera, guantes, linterna. Los días se acortan y hace frío al amanecer.
En todos los casos, lleva un mapa físico. Las redes móviles se pierden en los valles profundos. Y nunca confíes solo en GPS: baterías se agotan, y señales se cortan.
Consejos prácticos para evitar multitudes
Si quieres caminar en paz, hay trucos que pocos usan.
- Empieza a caminar antes de las 7 a.m. Las rutas más populares -como el Circo de Soaso- están vacías hasta las 10.
- Elige rutas menos conocidas: el GR11 por el Pirineo catalán es menos transitado que el GR10 en Francia.
- Evita los fines de semana. Los lunes y martes son los días más tranquilos.
- Usa rutas de ida y vuelta con transporte público. Muchos pueblos tienen autobuses que te recogen en la cima. Así no tienes que volver por el mismo camino.
En 2025, el Parque Nacional de Ordesa limitó el acceso a 300 personas diarias en verano. Si quieres entrar, debes reservar con 45 días de antelación. No lo dejes para última hora.
¿Y qué pasa con el alojamiento?
En temporada alta, los refugios se llenan semanas antes. Algunos, como el Refugio de Estós, tienen 120 plazas y se reservan en 48 horas. Si vas sin reserva, puedes terminar durmiendo en el suelo o tener que hacer 15 km extra para encontrar una cama.
Las casas rurales en pueblos como Benasque, Biescas o Espot también se agotan. Si quieres un baño privado y una ducha caliente, reserva al menos dos meses antes. En septiembre, aún puedes encontrar huecos, pero no en los pueblos más turísticos.
Resumen: cuándo ir, según tu estilo
- Si quieres tranquilidad y menos gente: Junio o septiembre.
- Si quieres comodidad y servicios al 100%: Julio y agosto.
- Si eres principiante: Evita mayo y octubre. Empieza en julio con rutas fáciles como la de la Cascada de Aigüestortes.
- Si buscas fotos perfectas: Septiembre. La luz es más dorada, las nubes son menos densas y los colores del otoño te sorprenderán.
Los Pirineos no son un destino que se visite por impulso. Son un lugar que se planifica. La temporada alta no es solo una fecha, es una ventana de oportunidad. Y si la usas bien, te llevarás recuerdos que durarán toda la vida.
¿Cuándo se cierran los refugios en los Pirineos?
La mayoría de los refugios públicos cierran entre mediados de septiembre y principios de octubre, dependiendo de la altitud. Los más altos, como el Refugio de Estós o el de Vignemale, suelen cerrar el 15 de septiembre. Los privados pueden abrir hasta el 30 de septiembre, pero siempre hay que reservar con antelación. No asumas que están abiertos por defecto.
¿Es seguro hacer senderismo en los Pirineos en junio?
Sí, pero con precaución. En junio, la nieve aún puede quedar en pasos de alta montaña, especialmente en el Pirineo central y oriental. Rutas como el Port de la Bonaigua o el Col du Luchon pueden tener placas de hielo. Lleva piolet y crampones si vas a más de 2.500 metros. Consulta siempre el informe de nieve del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) antes de salir.
¿Qué rutas son menos concurridas en verano?
Las rutas menos conocidas incluyen el GR11 en su tramo catalán (entre Torla y Espot), el sendero de la Ruta del Cares en la vertiente norte de Huesca, o el camino de los Llanos de la Loba en el Pirineo aragonés. También puedes intentar el sendero de la Sierra de Guara, que es menos turístico y tiene menos infraestructura, pero más tranquilidad.
¿Se necesita permiso para caminar por los Pirineos?
No necesitas permiso general, pero sí para entrar a parques nacionales. En el Parque Nacional de Ordesa, el Parque Nacional de Aigüestortes o el Parque Natural de Posets-Maladeta, debes reservar acceso si vas a dormir en refugios o a pasar la noche en zonas protegidas. En zonas de montaña sin protección, puedes caminar libremente. Siempre lleva tu DNI o pasaporte, porque en algunos refugios lo piden al registrar.
¿Cuántos días son necesarios para hacer una ruta completa por los Pirineos?
El GR10 (francés) y el GR11 (español) son rutas de más de 800 km. Hacerlas completas lleva entre 45 y 60 días. Pero no necesitas hacerlas enteras. Muchos hacen tramos de 5 a 10 días, como el tramo entre Gavarnie y Estós (7 días) o entre Biescas y Torla (6 días). Lo importante es elegir un tramo que se adapte a tu condición física y tiempo disponible.
Mari Carmen Marquez
febrero 8, 2026 AT 11:13Qué tontería de guía. Si realmente quieres senderismo auténtico, no vayas en junio, julio o agosto. Esos meses son para turistas que llevan zapatillas de deporte y selfies. La temporada alta real es octubre, cuando los refugios están cerrados y los senderos están cubiertos de hielo. Solo los verdaderos montañeros, los que han sufrido el viento en el Portalet con -10°C y sin GPS, saben lo que es vivir. El artículo te da consejos para principiantes. Yo hice el GR11 en febrero con crampones y un termo de caldo de pollo. ¿Tú qué has hecho? Nada. Eres un turista con botas de Decathlon.