¿Cuánto pagan por lavar platos en España? Salarios reales y qué esperar en 2026

¿Cuánto pagan por lavar platos en España? Salarios reales y qué esperar en 2026
10 enero 2026 11 Comentarios Iñigo Ortellado

Si estás pensando en lavar platos en España, no te engañes: no es solo un trabajo de entrada. Es el motor silencioso de cualquier restaurante, y aunque muchos lo ven como algo temporal, muchas personas lo hacen durante años y viven de ello. En 2026, el sueldo por lavar platos en España no es el mismo en Madrid que en una pequeña villa de Castilla, ni en un bar de barrio que en un hotel de lujo de la costa. Lo que sí es cierto es que, si sabes lo que te toca, puedes planear mejor tu mes, tu alquiler y hasta tu futuro.

¿Cuánto gana realmente un lavaplatos en España?

El salario mínimo interprofesional en 2026 es de 1.134 euros al mes, pagados en 14 pagas. Pero eso es solo el techo bajo. Muchos lavaplatos cobran algo más, especialmente si trabajan en zonas turísticas o en restaurantes con buen volumen. En ciudades como Barcelona, Valencia o Sevilla, el sueldo medio ronda los 1.250 euros al mes. En Madrid, donde el coste de vida es más alto, puedes llegar a los 1.300 euros, sobre todo si trabajas turnos de noche o fines de semana.

En pueblos pequeños o en regiones con menos turismo, como parte de Castilla o Extremadura, el sueldo puede bajar hasta los 1.100 euros, pero también lo hace el alquiler. En muchos casos, los dueños de restaurantes ofrecen comida gratis o descuentos en comidas, lo que puede equivaler a otros 150-200 euros al mes en ahorros reales.

¿Cómo se paga? Horarios, turnos y extras

No todos los lavaplatos trabajan de 9 a 5. La mayoría lo hace en turnos que empiezan antes de que abra el restaurante y terminan después de que se vayan los últimos clientes. Es común trabajar de 14:00 a 23:00, o de 17:00 a 2:00. En restaurantes de alta gama, algunos turnos llegan hasta las 3:00 de la madrugada, especialmente en verano en zonas costeras.

Los extras son clave. Si trabajas los fines de semana, en festivos o en horario nocturno, puedes ganar un 25-30% más por hora. Algunos restaurantes también pagan un complemento por volumen: si lavas más de 200 platos en una noche, te dan 20 euros extra. En restaurantes con mucho tráfico, como los de la playa de Benidorm o el casco antiguo de Bilbao, es fácil llegar a 1.500 euros al mes con horas extras.

¿Qué diferencia hay entre un restaurante de barrio y uno de lujo?

En un bar de barrio en Granada, el lavaplatos suele ser una persona mayor, o alguien que combina el trabajo con otros ingresos. El sueldo es cercano al mínimo, pero el ambiente es más familiar. No hay uniforme, no hay horarios rígidos, y a veces te dejan irte antes si no hay platos.

En un restaurante de tres estrellas Michelin o en un hotel cinco estrellas, la dinámica cambia por completo. Aquí, el lavaplatos es parte de un equipo organizado, con turnos estrictos, uniformes, y a veces incluso evaluaciones de rendimiento. El sueldo puede ser más alto -hasta 1.400 euros-, pero también hay más presión. Se espera que los platos salgan limpios, secos y en orden, sin un solo residuo. En estos sitios, el trabajo es más técnico: hay que saber manejar máquinas industriales, clasificar vajillas por tipo, y respetar protocolos de higiene que van más allá de lo que cualquier persona aprende en casa.

Equipo de cocina en Bilbao trabajando hasta tarde con platos y un tablero que indica bonos por volumen.

¿Hay oportunidades de crecer?

Sí. Muchos chefs empezaron lavando platos. En muchos restaurantes, si demuestras responsabilidad, puntualidad y ganas de aprender, te pueden dar la oportunidad de pasar a ayudante de cocina, o incluso a preparar entradas sencillas. En algunos casos, los dueños pagan cursos de formación profesional a cambio de compromiso. Por ejemplo, en la comunidad de Bilbao, hay programas de formación en hostelería que cubren el 100% del coste si trabajas al menos 6 meses en un restaurante colaborador.

No es un camino rápido, pero es real. En 2025, un estudio de la Federación Española de Hostelería mostró que el 18% de los cocineros con experiencia habían empezado como lavaplatos. Algunos incluso llegaron a ser jefes de cocina en menos de cinco años. El secreto no es la suerte, sino la constancia y la actitud.

¿Qué necesitas para empezar?

No necesitas estudios ni experiencia previa. Lo único que te piden es:

  • Disponibilidad para trabajar en turnos (incluyendo fines de semana)
  • Capacidad para aguantar el calor y el ruido
  • Puntualidad absoluta
  • Voluntad para aprender

En muchos casos, te enseñan en el mismo día. No es un trabajo que requiera habilidades técnicas complejas, pero sí una mentalidad sólida. Si te quejas de que el agua está fría o de que el jefe te grita, no durarás. Si aceptas que es un trabajo duro, pero que te da un sueldo fijo, una rutina y una puerta abierta a otras oportunidades, entonces sí puedes quedarte.

Camino simbólico de platos desde un restaurante rural hasta uno de lujo, representando crecimiento profesional.

¿Dónde buscar trabajo en 2026?

Las mejores plazas están en:

  • Restaurantes de zonas turísticas: Costa del Sol, Costa Brava, Islas Baleares, Bilbao, San Sebastián
  • Hotels de cadena con restaurante propio: Meliá, Barceló, NH, Hilton
  • Restaurantes con alta rotación: cadenas como El Corte Inglés, O’Neill, o bares con terraza en centros urbanos

Usa plataformas como InfoJobs, Indeed, o incluso grupos de Facebook locales como "Empleo en Hostelería Madrid" o "Trabajos en Bilbao". También puedes ir directamente a los restaurantes que te gusten y preguntar. Muchos dueños contratan por recomendación o por ver que alguien tiene actitud.

¿Es un trabajo digno?

Sí. No es glamoroso, pero es esencial. Sin lavaplatos, no hay comida servida. Sin limpieza, no hay seguridad alimentaria. Sin alguien que se quede hasta tarde limpiando, no hay restaurante que funcione al día siguiente. El trabajo de lavar platos es uno de los más subestimados, pero también uno de los más necesarios.

En 2026, con la escasez de mano de obra en hostelería, los restaurantes están empezando a pagar mejor, a dar más beneficios y a tratar a sus equipos con más respeto. No es perfecto, pero está mejorando. Si estás dispuesto a trabajar duro, este trabajo puede ser tu puerta de entrada a algo más. O simplemente, tu forma de ganarte la vida con honestidad, sin medias tintas.

¿Cuánto gana un lavaplatos en Bilbao en 2026?

En Bilbao, un lavaplatos gana entre 1.250 y 1.400 euros al mes, dependiendo del tipo de restaurante. En establecimientos turísticos o de alta gama, con turnos de noche y fines de semana, es común llegar a 1.500 euros con extras. Los restaurantes de barrio suelen pagar alrededor de 1.200 euros, pero incluyen comida gratis y horarios más flexibles.

¿Se necesita experiencia para lavar platos en España?

No. No se requiere experiencia previa. Muchos empleadores contratan sin currículum. Lo que sí importa es la actitud: puntualidad, capacidad para trabajar en equipo y no quejarte. Te enseñan en el primer día cómo usar las máquinas y los productos de limpieza.

¿Puedo vivir solo con el sueldo de lavaplatos en España?

Sí, pero depende de dónde vivas. En ciudades pequeñas o compartiendo piso, es posible vivir cómodamente con 1.200 euros. En Madrid o Barcelona, es más difícil, pero aún viable si tienes comida gratis en el trabajo, no gastas en fiestas y usas transporte público. Muchos lavaplatos viven solos en alquileres económicos y ahorran para irse a otro país o estudiar.

¿Hay beneficios adicionales además del sueldo?

Sí. Muchos restaurantes ofrecen comida gratis o con descuento, uniforme, y en algunos casos, seguro médico o formación gratuita. En establecimientos con buen clima laboral, también se dan propinas compartidas, aunque no es lo habitual en lavaplatos.

¿Es mejor trabajar en un hotel o en un restaurante?

En un hotel, el trabajo es más estable: horarios fijos, menos caos, y a veces mejor clima laboral. En un restaurante de alta rotación, ganas más con horas extras, pero el ritmo es más intenso. Si buscas estabilidad, el hotel. Si quieres ganar más y aprender rápido, el restaurante.

11 Comentarios

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    Hector Fuentes

    enero 11, 2026 AT 10:58

    ¡Oye, esto es vida real! No es un trabajo de entrada, es el corazón de la hostelería. Yo lo vi en mi tío en Málaga: lavaba platos desde los 18, y hoy tiene su propio bar. Sin él, no hay comida, no hay risas, no hay vida. No lo subestimen, hermanos.

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    Erick Hdez

    enero 11, 2026 AT 13:56

    La gente siempre quiere glorificar el trabajo manual pero no quiere hacerlo. Si te quejas del agua fría, no eres apto para la vida. Este trabajo no pide talento, pide carácter. Y la mayoría no lo tiene.

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    JOEL CARILLO

    enero 13, 2026 AT 06:26

    ¡Ay, Dios mío! ¡Yo trabajé en un restaurante en San Sebastián y lloré cada noche! El jefe me gritaba, el agua quemaba, y mis manos se partían como corteza de pan... ¡Pero sabía que era mi puerta! ¡Mi única puerta! ¡Y ahora... ahora soy contador! ¡Gracias, lavaplatos!

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    Nohelia Zidoun

    enero 14, 2026 AT 12:01

    El texto presenta una visión idealizada y poco rigurosa de la realidad laboral. Se omite el hecho de que muchos trabajadores no reciben horas extras pagadas, ni seguro social, ni contrato formal. Además, se confunde la disponibilidad con la explotación. La formalidad en la redacción es insuficiente para legitimar esta narrativa.

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    Sebastian Zacarias

    enero 15, 2026 AT 16:21

    Claro, claro. ‘Es un trabajo digno’. ¿Y qué? ¿Te pagan con dignidad? En 2026, 1.300 euros en Madrid es vivir en un cuarto de 10 metros con tres compañeros. Y aún así, te dicen que ‘tienes oportunidad’. No, tío. Tienes suerte de no estar en un campo de refugiados.

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    Paloma Basbayon

    enero 16, 2026 AT 02:43

    ¡Sí, sí, sí! ¡Este post me hizo llorar de emoción! Mi abuela fue lavaplatos en Sevilla y me enseñó que el sudor no tiene clase. Hoy soy diseñadora, pero nunca olvido ese olor a jabón y a vino derramado. ¡A los que lo hacen: ustedes son héroes sin capa! ¡Y sí, las máquinas son brutales, pero tú las dominas! 💪🔥

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    Josue Aristu

    enero 17, 2026 AT 17:25

    Me encanta que mencionen Bilbao. Mi primo empezó lavando platos en un bar de Algorta y ahora es jefe de cocina. No fue fácil, pero cada plato que lavó fue un paso. No hay atajos, pero sí caminos. Si tienes paciencia, esto te abre puertas que ni te imaginas.

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    Gabriel Cisneros

    enero 19, 2026 AT 14:28

    Escucha, hermano. Si estás leyendo esto y estás cansado, aguantando turnos, con las manos arrugadas y el jefe gritando… no estás solo. Yo estuve ahí. No es glamour, pero es poder. Poder de no rendirte. Poder de saber que mañana, aunque te duela, vas a volver. Porque ese trabajo te da más que un sueldo: te da identidad. Y eso no se compra. ¡Sigue ahí, campeón!

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    MARITZA HUANCA CUTIPA

    enero 19, 2026 AT 22:31

    El artículo es una fantasía neoliberal disfrazada de solidaridad. El salario mínimo no es un sueldo digno, y decir que ‘la actitud lo cambia todo’ es una forma de culpar a los trabajadores por la falta de políticas laborales. Además, ‘comida gratis’ no compensa la ausencia de derechos. Esta narrativa es peligrosa.

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    Mari Carmen Marquez

    enero 21, 2026 AT 15:48

    ¿Un lavaplatos puede llegar a jefe de cocina? ¡Qué risa! En los restaurantes de verdad, los jefes vienen de escuelas de hostelería, de familias con tradición, de redes. No de la fregona. Esto es cuento para niños que creen que el esfuerzo lo es todo. La realidad es que la clase social no se supera con sudor, se supera con apellido y conexiones.

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    Oriana Ferraro

    enero 23, 2026 AT 04:31

    Me encanta cómo Oriana lo dijo… pero quiero añadir algo: muchas veces, los que lavan platos también son los que recogen las sobras, limpian los baños, y hasta ayudan a los camareros cuando se caen las bandejas. No es solo platos. Es todo. Y nadie lo ve. Por eso, cuando alguien dice ‘es solo un trabajo’, yo les digo: ‘¿y tú qué haces mientras ellos trabajan?’

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