¿Cuántos días son suficientes para Mallorca? Guía práctica según tu estilo de viaje
¿Cuántos días necesitas para disfrutar de Mallorca de verdad? No es lo mismo ir de paso que quedarte un poco más. Si solo tienes tres días, podrás ver lo básico. Pero si quieres conocer sus pueblos, sus playas escondidas y su auténtica esencia, necesitas más tiempo. La isla no se vive en un fin de semana. Se siente, se respira, se prueba.
3 días: Lo imprescindible para un primer contacto
Si solo puedes estar tres días, enfócate en lo que te dejará una primera impresión fuerte. Empieza en Palma. Pasea por la Catedral de Santa María, con su famosa vidriera de Gaudí. Camina por el Paseo Marítimo y come un arroz negro en un restaurante de pescadores en el Puerto. No te pierdas el Mercat de l’Olivar, donde compras fruta fresca, queso de cabra y embutidos locales.
El segundo día, ve a Port de Pollença o Deià. Ambos pueblos tienen encanto, pero son distintos. Port de Pollença es más animado, con un puerto pequeño y vistas a la sierra de Tramuntana. Deià es tranquilo, con casas blancas colgadas en la montaña y un ambiente artístico. Si tienes coche, haz la ruta de la carretera de la costa: la MA-10. Es una de las más bellas de Europa.
El tercer día, playa. Es Trenc es la más famosa por su arena blanca y aguas turquesas. Es como las Maldivas, pero en España. Llega temprano, porque se llena rápido. Si prefieres algo más tranquilo, ve a Cala Varques, en el noreste. Solo se llega caminando, pero vale la pena.
5 días: Profundiza, explora, desconecta
Con cinco días, puedes salir de los lugares turísticos y vivir como un local. Dedica un día a la Sierra de Tramuntana. Camina el sendero de GR 221 entre Sóller y Banyalbufar. Es un recorrido de unos 12 km, con vistas al mar, olivos centenarios y muros de piedra seca. No necesitas ser un montañero. Solo unas buenas zapatillas y agua.
El segundo día, visita Sóller. Toma el tren histórico desde Palma. Es un viaje en un vagón de los años 1910, entre montañas y naranjos. En Sóller, prueba la tarta de almendra y camina por la plaza con cafés al aire libre. Luego, baja a Port de Sóller y toma un bote hasta Cala Deià o Cala Tuent.
El tercer día, ve a Valldemossa. Es un pueblo pequeño, pero con mucho alma. Fue donde Chopin pasó el invierno de 1838. Visita su monasterio y escucha música clásica en el patio. Luego, come en un restaurante familiar. Pide ensaimada con queso de cabra y miel de romero.
El cuarto día, playa de nuevo, pero esta vez en Cala Mondragó. Es un parque natural con dunas, lagunas y aguas poco profundas. Perfecto para familias o si quieres nadar sin multitudes. El quinto día, relájate. Haz una pausa en un spa de aguas termales en Calvià o simplemente toma un café en un mirador con vistas al mar.
7 días: Vive como un mallorquín
Siete días es el tiempo ideal para entender Mallorca. No es solo playas y turistas. Es tradición, comida, silencio y ritmo lento. Empieza con una excursión a Alcúdia. Su ciudad amurallada es una de las mejor conservadas de España. Pasea por las calles empedradas, compra artesanía local y come pa amb tomàquet en una taberna que lleva 80 años.
El segundo día, ve a Binissalem, el corazón del vino de Mallorca. Visita una bodega familiar, como Bodega Miquel Àngel Mora. Prueba el Callet, el varietal autóctono. No es como el Rioja. Es más ligero, con notas de frutas rojas y hierbas. Toma una copa en la terraza con vistas a los viñedos.
El tercer día, haz una ruta en bici por el interior. Alquila una bicicleta eléctrica y recorre los caminos entre Fornalutx y Deià. Fornalutx es considerado uno de los pueblos más bonitos de España. Sus casas están llenas de flores, y sus calles son tan estrechas que apenas caben dos personas juntas.
El cuarto día, ve a El Arenal si quieres un poco de vida nocturna. Pero no te quedes solo en la zona turística. Camina hasta el faro de Can Pastilla y observa cómo se pone el sol. El quinto día, haz una excursión en barco desde Portocolom. Hay salidas que te llevan a cuevas marinas, como la Cova de l’Olla, donde el agua cambia de color según la luz.
El sexto día, visita un mercado semanal. El de Manacor (los miércoles) es el más grande. Allí compras fruta, artesanía, ropa y hasta cerámica pintada a mano. El séptimo día, no hagas nada. Siéntate en un banco en Plaça Major de Palma, mira a la gente pasar, y piensa en cuánto te gustaría volver.
¿Cuánto tiempo necesitas realmente?
La respuesta no es fija. Depende de lo que busques. Si quieres solo sol y playa, con 3 días te basta. Pero si quieres conocer la isla de verdad, necesitas al menos 5. Y si quieres entender su cultura, su comida, su historia, entonces 7 días son el mínimo. No hay atajos. Mallorca no se explota. Se vive.
Muchos viajeros se van con la impresión de que Mallorca es solo un resort. Pero eso es solo una parte. La isla tiene montañas que se elevan como murallas, pueblos que parecen sacados de un cuento, y un mar que cambia de tono cada hora. No puedes verlo todo en un fin de semana. Pero sí puedes empezar a sentirlo.
Lo que nunca debes hacer
No te quedes solo en la zona de Magaluf o Playa de Palma. Es barato, pero no es Mallorca. Es una versión turística, como un parque temático. La auténtica isla está en los pueblos de montaña, en los mercados locales, en los restaurantes que no tienen carteles en inglés.
No alquiles un coche sin seguro completo. Las carreteras de la Tramuntana son estrechas, con curvas ciegas. Un accidente pequeño puede costarte mucho. Y no confíes en los mapas del móvil. En muchos pueblos no hay señal. Lleva un mapa físico o descárgalo en offline.
No ignores el horario local. Los restaurantes abren a las 14:00 y cierran a las 16:30. Vuelven a abrir a las 20:00. Si llegas a las 13:00, no te atienden. Es normal. No es un problema. Es la vida.
Consejos prácticos para tu viaje
- El mejor momento para ir es abril-mayo o septiembre-octubre. El clima es perfecto, y no hay masas de turistas.
- Reserva alojamiento con antelación, especialmente en Sóller, Deià o Valldemossa. Son pequeños y se llenan rápido.
- El agua del grifo es potable. No necesitas comprar botellas.
- El idioma oficial es el catalán, pero todos hablan español. No te preocupes por el idioma.
- Usa el tren de Sóller y el bus de la línea 101 (Palma-Port de Pollença). Son baratos y te llevan a sitios que el coche no puede alcanzar.
- Compra una tarjeta turística en la oficina de información. Te da descuentos en museos y transporte.
¿Qué hacer si solo tienes 2 días?
Si solo puedes estar 48 horas, haz esto: día 1, Palma. Catedral, Mercat de l’Olivar, paseo marítimo y cena en el barrio de Santa Catalina. Día 2, Es Trenc por la mañana, luego regreso a Palma para una última visita al castillo de Bellver. No intentes ver más. Mejor disfrutar poco que agobiarse intentando verlo todo.
¿Y si quieres quedarte más de una semana?
Si tienes dos semanas, añade una excursión a Menorca. Hay ferries desde Porto Cristo o Maó. O dedica un día a Formentor, el extremo norte de la isla. El mirador de Formentor es uno de los más fotografiados del mundo. Luego, relájate en una finca con piscina privada en la sierra. No hay nada mejor que dormir con el sonido de las hojas y el silencio de la montaña.
¿Es mejor ir en verano o en primavera?
Verano es caluroso y lleno de turistas, pero las playas están abiertas y hay más actividades. Primavera y otoño son ideales: el clima es suave, los precios bajan y puedes disfrutar de los pueblos sin multitudes. Si quieres tranquilidad, elige mayo o septiembre.
¿Se puede hacer todo en coche?
Sí, pero no es necesario. Muchos pueblos de la sierra tienen estrechas calles y pocos aparcamientos. El tren de Sóller, los autobuses locales y las rutas a pie te permiten vivir la isla de forma más auténtica. El coche es útil para llegar a lugares remotos, pero no lo uses todo el tiempo.
¿Cuánto cuesta un paquete turístico de 7 días en Mallorca?
Un paquete de 7 días con vuelo y alojamiento en un hotel de 3 estrellas cuesta entre 600 y 900 euros por persona. Si quieres un apartamento o una casa rural, puedes encontrar opciones desde 400 euros. Los paquetes con vuelo + hotel + alquiler de coche suelen costar entre 800 y 1.200 euros. Lo más barato es ir en temporada baja y reservar con 3 meses de antelación.
¿Qué comida no debo perderme?
La ensaimada, el pa amb tomàquet, el caldereta de langosta, el cochinillo asado y el flaó (un pastel de queso y hierba buena). No te pierdas el queso de cabra de Sóller y el vino de Binissalem. Todo se come con mucho aceite de oliva y pan fresco.
¿Es Mallorca adecuada para familias con niños?
Sí, especialmente en Cala Mondragó, Es Trenc o Cala d’Or. Las playas son poco profundas y seguras. Hay parques, granjas con animales, y actividades como piragüismo en el lago de Cúber. Pero evita Magaluf si viajas con niños pequeños. Hay lugares mucho mejores para familias.